MetalDays

Entre los tantos festivales masivos de metal que hay alrededor del mundo, el Metaldays definitivamente destaca como uno de los más diferentes, divertidos y agradables. Ubicado en medio de un paradisíaco lugar, el formato del festival permite disfrutar de muchas de las bandas asistentes, tomar parte en las diferentes actividades que incluye la organización y hasta tomar baños en los ríos de agua cristalina.

El evento se lleva a cabo en el pueblo de Tolmin, Eslovenia, rodeado de bosques, montañas, y hasta un parque nacional con hermosas grutas y senderos. En los días del festival, todo Tolmin se prepara para la llegada de miles de metaleros. Muchas de las casas hacen de hoteles, estacionamientos, o aprovechan para hacer ventas de productos locales y artesanales, como licor de miel de abeja y todo tipo de manualidades. Los supermercados se preparan también y ofrecen varios productos para acampar y mucha, mucha cerveza.

Los primeros 2 días de festival son exclusivamente dedicados a bandas que ya sea están dando sus primeros pasos o que son poco conocidas. Muchos asistentes aprovechan estos días para encontrar los mejores lugares para sus tiendas de acampar, además de disfrutar del ambiente muy vacacional que ofrece el evento. Dentro del festival se pueden disfrutar de varias playas aledañas a los ríos, que se vuelven verdaderos lugares de fiesta entre los asistentes, armados la mayoría con flotadores de todo tipo. También hay venta de comidas y bebidas variadas, y tiendas con muchos artículos diferentes, desde música hasta inflables para utilizar en el agua. La organización se lleva además una nota alta por lo bien elaborado del festival. Mucha agua potable disponible a cualquier hora del día, gran cantidad de baños, muchos lugares para acampar, una buena seguridad, facilidades para almacenar objetos valiosos y cargar celulares, definitivamente piensan en todo.

El primer concierto del día por lo general comienza alrededor de las 3 p.m. Así que toda la mañana y parte de la tarde se aprovecha para estar en las frías aguas del río, participar en clases de yoga, visitar el pueblo, o hacer aeróbicos al ritmo de música metal. Las actividades son variadas y constantes durante la mañana, hasta se puede prácticar tiro al blanco con hachas o llevar un rápido tutorial de herrería. Ya arrancada la tarde, se comienzan a poblar las 3 tarimas y se da paso a la música. Para el primer día una de las presentaciones más esperadas al inicio de la jornada fue Lucifer. Bajo un fuerte sol y una alta temperatura, Johanna Sadonis y compañía se entregaron con mucha energía en el escenario. Durante poco menos de una hora deleitaron al público presente con su hard rock, que combinado con sus vestimentas retro y líricas ocultas, emulan un concierto de la década de los 70s. Seguidamente y en la misma tarima principal, se presentaron los neozelandeses de Alien Weaponry. Los jóvenes músicos tienen una enorme fanaticada que se hizo presente para corear y disfrutar del thrash de la novel banda. A pesar de su corta edad, el trío se desempeña en el escenrio como una banda veterana y sabe como animar y motivar a los asistentes.

Una de las mejores presentaciones del día fue la de Rolo Tomassi. La presencia escénica y la energía de Eva Spence son impresionantes. Con una combinación de voz limpia y gutural, además de sus danzas y ademanes que a veces parecen caóticos, la cantante se roba el protagonismo por completo. Además de los británicos, October Tide, Neurosis y Dornenreich sirvieron de preámbulo para el plato fuerte de la noche, Arch Enemy. El escenario principal estaba a reventar para cuando sonaron las primeras notas de 'The World Is Yours', y el público respondió a la altura cada vez que Alissa White-Gluz pedía gritos, puños en alto y cánticos. El repertorio fue extenso para tratarse de una presentación corta en el marco de un festival, y los fanáticos de la banda salieron muy satisfechos. La primera velada terminó con los suecos de Necrophobic, que cerraron la jornada con su black metal frente a una buena cantidad de gente que, a pesar de la hora, respondió con mucha energía.

El inicio del día 2 del festival estuvo a cargo del hardcore de The Bearded Bastards, el thrash de parte de Voice Of Ruin, y de la novel banda francesa Dead Season en la tercera tarima. Para esas horas el público aún es escaso, así que fue hasta la siguiente ronda de presentaciones que se fue notando un poco más de concurrencia. W.E.B. puso el lado oscuro de la tarde con una entrega de black metal que agradó bastante a los presentes, mientras que Infected Rain y Kairos se repartieron a la audiencia en diferentes tarimas. Habría que esperar a los alemanes de Alkaloid para ver una asistencia ya significativa. La agrupación se lució con su death metal progresivo y calentó a los asistentes para los conciertos nocturnos. Durante las siguientes funciones de Ritam Nereda, Rise Of The Northstar y Noctiferia, se sentían las ansias del público por la llegada de la presentación estelar del día: Finntroll. La banda finlandesa de folk metal tiene la particularidad de reunir a fanáticos de todos los subgnéneros del metal en una sola masa de gente que canta y baila sin cesar cada una de las canciones. El vocalista Mathias Lillmans hace un excelente trabajo en tarima y sabe como echarse al público la bolsa. Casi simultáneamente, en la tarima secundaria, Tribulation estaba haciendo de las suyas frente a una cantidad de gente nada despreciable. Si algo se puede decir de los suecos, es que tienen una presentación en vivo simplemente hipnotizante. El guitarrista Jonathan Hulten se lleva la absoluta atención con su vestuario y sus movimientos, y hace que la combinación de la música con la puesta en escena sea fascinante. Una de las mejores del festival. Posteriormente le tocó la clausura a In The Woods... y su black metal psicodélico. Uno de los puntos llamativos de la banda es la forma en la que se desenvuelve su vocalista James Fogarty, que parece transformarse entre dos personas diferentes mientras interpreta los temas y mientras interactúa con el público entre piezas. Uno muy calmado y tranquilo, el otro con movimientos que pueden parecer descontrolados y fuera de sí. Definitivamente una propuesta interesante y diferente para disfrutar en vivo.

Athiria y Supreme Carnage serían los primeros del tercer día de festival, seguidos por Shade Of Hatred, Altair y Glista. Probablemente por ya estar avanzando los días, muchos asistentes se guardarían para los conciertos posteriores, y estas primras presentaciones, junto con las de Dead Label, Infinitas y Atrexial, carecieron de una buena cantidad de público. Para la que sí llegó una audiencia considerable fue para Kalmah. La banda de death melódico dió un sólido concierto, con una combinación de temas recientes y clásicos. La respuesta del público fue efusiva durante todo el recital y los finlandeses se despidieron muy satisfechos. Seguidamente vendría Kvelertak para encender el ánimo de todos los asistentes con su energética puesta en escena. A pesar de tener solamente un año con la banda, el cantante Ivar Nikolaisen llegó a tomar al toro por los cuernos. No paró de correr, brincar, y mezclarse con el público. Terminó, igual que sus compañeros, bañado en sudor, después de un exitoso espectáculo que estuvo entre los mejores del festival. Vendrían después los griegos de Rotting Christ, quienes enfocaron su función en su más reciente disco The Heretics. Fueron además una de las pocas bandas en utilizar pirotecnia en escena, lo que hizo de su concierto algo más memorable. Otros que llegaron para estrenar material eran los progresivos de Dream Theater. Pero a pesar de promocionar su más reciente producción, no dejaron de deleitar a los presentes con un par de sus clásicos, incluído The Dance Of Eternity. La agrupación se fue ovacionada al finalizar su turno. Como siempre, la tarima secundaria fue el escenario donde se terminó la noche, y fueron los ingleses de Akercocke los que con su metal extremo le pusieron final a la jornada.

La apertura de un nuevo día estuvo a cargo de Lurking, Orcus O Dis y Morost. Aún con mucha gente disfrutando en las playas y ríos, Immortal Shadow, Heart Of A Coward, Hydra, y Captain Morgan's Revenge tomaron los diferentes escenarios en horas de la tarde. Ya con la llegada de Decapitated se notó un poco más de asistencia, pero no sería hasta Soilwork que se vería ya el escenario principal a reventar. Los suecos ofrecieron un concierto corto pero muy aplaudido, y aprovecharon para promocionar un par de piezas de su más reciente producción. Seguidamente vino Hypocrisy. Peter Tägtgren y compañía se lucieron con un repertorio cargado de clásicos, y el público lo agradeció cantando y coreando cada uno de ellos. Al finalizar la presentación, muy pocos de los presentes abandonaron sus lugares a la expectativa de lo que podría ser la banda más esperada de todo el festival: Demons & Wizards. El proyecto de Hansi Kürsch y Jon Schaffer tan solo cuenta con 2 producciones de estudio, sin embargo es seguido por muchísima gente y definitivamente era un anhelo de bastantes verlos en vivo. Con una escenografía bastante elaborada y hasta un coro, la agrupación deleitó a todos hasta con interpretaciones de Blind Guardian y de Iced Earth, y se mostraron muy agradecidos con la respuesta de la audiencia. El último grupo de la noche, God Is An Austronaut, fue sin duda el concierto de cierre más lleno del festival. Con una combinación de música electrónica y rock, los irlandeses se echaron al público a la bolsa y hasta se les vio sorprendidos por el apoyo tan efusivo que recibieron.

El último día del festival tuvo de todo un poco, y no solo musicalmente hablando. El día comenzó como los anteriores, con una temperatura caliente, y poco público en los conciertos de apertura. Entre los primeros grupos en tocar estuvieron Winterhorde, Nox Vorago, Obsolete Incarnation y Animae Silentes. Poco después llegaría Critical Mess, banda de death que cuenta con una vocalista como líder. Estas agrupaciones por lo general llaman mucho la atención, por lo interesante de ver al género femenino mostrar su talento interpretando temas con voz gutural. En la tarima secundaria, Svart Crown se encargó de los que buscaban algo más extremo con su dosis de black metal, e inmediatamente después, en la tarima principal, arrancó el heavy metal de Bullet. Los suecos dieron una energética función y dejaron a los fanáticos pidiendo más una vez finalizados. Posteriormente llegó el turno de Tarja, y la ex Nightwish cumplió a cabalidad con su presentación, ejecutando temas de toda su carrera musical. Llegada la noche, vendría el folk de Korpiklaani. Prácticamente todo el espacio disponible estaba repleto de gente lista para bailar con el ritmo de los finlandeses. Ni siquiera la lluvia que comenzó a caer detuvo los ánimos del público, y mucho menos lo hizo el inesperado apagón que afectó no solo al festival, sino que a la ciudad completa de Tolmin. En medio de la situación, la gente sacó sus celulares, encendieron las luces y las pantallas, y comenzaron a cantar, bailar y hacer una rueda gigantesca, como si la fiesta no hubiera parado nunca. Tras una espera que se hizo muy amena porque el público no paró de poner muy buen ambiente, regresó el fluído eléctrico y también la banda para poner a todos a bailar de nuevo. Faltarían solamente 2 agrupaciones por presentarse. Dimmu Borgir llegó con su oscura indumentaria y su impresionante escenario para deleitar a los fanáticos del black metal sinfónico con temas que se enfocaron más que todo en sus producciones más recientes. La única pieza anterior al año 2000 fue Mourning Palace, con la que hicieron su despedida. El cierre definitivo del evento estuvo a cargo de Tiamat. Con una selección bastante variada, los suecos se dieron a la tarea de dar una muy buena conclusión a la semana, y los presentes quedaron muy a gusto con la función brindada.

Sin duda alguna, el Metaldays lo tiene todo. Se lleva a cabo en un lugar increíble, buenos y variados carteles a través de los años, buena organización, excelentes facilidades, divertidas y relajantes actividades... Es un festival que vale mucho la pena visitar. La alineación del próximo año, que dicho sea de paso será la última edición que se lleve a cabo en Tolmin, ya está tomando forma, y contará con bandas consolidadas como Testament, Paradise Lost y Napalm Death.